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Linterna frontal Petzl MIO XP

Contenido:

Características. Reparación. Sustitución del cable eléctrico.


Introducción

Entre las cosas que no deberían faltar en las alforjas está una linterna frontal. Disponer de iluminación y al mismo tiempo tener las manos libres es muy importante para viajar en bicicleta:

  • Si tenemos que pedalear de noche es muy útil llevar el frontal puesto, aun apagado, para poder iluminar a voluntad cualquier cosa en cualquier momento: el firme, un obstáculo, un cartel indicador. El faro de la bici apenas sirve para algo más que ver lo que tenemos justo delante de la rueda delantera, pues su función es que nos vean desde lejos.
  • Reparar de noche un pinchazo o cualquier otra avería puede convertirse en un espectáculo de prestidigitación si no llevamos una fuente de luz aparte del faro de la bici; y en un espectáculo de malabarismo si llevamos una linterna de mano. Con una linterna frontal, las cosas serán tan fáciles como a pleno día.
  • Al final del día, cuando haya que montar el campamento, ya se trate de la tienda de campaña o de un banco en un parque, todo será mucho más fácil con las manos libres.

Linterna frontal Petzl MICRO

Petzl MICRO
Imagen: petzl.com

Entre 2002 y 2005 usé una linterna frontal Petzl MICRO, con dos pilas AA y una bombilla convencional, de filamento. En su día me pareció que era la opción más sencilla y fiable. Sin embargo con el uso intensivo descubrí sus dos grandes inconvenientes: el consumo y los repuestos de bombillas. Según el fabricante, un par de pilas alcalinas nuevas da siete horas de luz. Las pilas recargables, que son las que siempre uso, terminaban durando menos, lo que a veces me obligaba a recargarlas en días alternos. Por otra parte, el filamento de la bombilla terminaba fundiéndose por el uso más pronto que tarde, o bien se rompía por algun golpe o movimiento brusco, y no era tan fácil como yo suponía encontrar repuestos. Rara vez encontré una bombilla de las mismas características, del mismo voltaje y la misma potencia, de modo que tenía que probar con lo que había y como es de esperar unas veces la luz era más débil y otras más intensa (y la bombilla se fundía antes). Aparte de todo, aunque la luz de la bombilla es blanca y confortable para la vista, se proyecta en forma de círculos concéntricos que no son nada cómodos, sobre todo para leer. Por todo ello, el Petzl MICRO, como todas las linternas frontales de su mismo tipo, no es recomendable salvo para un uso corto y ocasional, por ejemplo una excursión de un día.

Para un uso intensivo y prolongado hace falta otro tipo de linterna. Me informé bien sobre las opciones existentes, comparé prestaciones, ventajas e inconvenientes de las diferentes tecnologías, marcas y modelos, y al final opté por el modelo MIO XP de Petzl. Y por supuesto regalé el Petzl MICRO para que siguiera siendo útil en actividades menos exigentes.

Linterna frontal Petzl MIO XP

Petzl MIO XP
Imagen: petzl.com

En lugar de una bombilla convencional de filamento, esta linterna usa un LED; es un diodo que emite luz y consume muy poca corriente eléctrica. Hasta hace no mucho esta tecnología aún no podía competir con las bombillas convencionales debido a que la intensidad de luz era mucho menor y tenía un tono azulado. Desde el principio ha habido LEDs de luz roja, verde o de otros colores, pero lograr LEDs de luz blanca ha llevado mucho tiempo de investigación y sólo recientemente parece que empieza a lograrse. Por ello, si bien los faros traseros para bicicleta, que emiten luz roja, hace ya tiempo que usan este sistema, los faros delanteros con LEDs son relativamente recientes. Aparte de su bajo consumo, dos ventajas del LED respecto a la bombilla es que tiene una vida muchísimo más larga y que mientras haya algo de corriente dará algo de luz (mientras que una bombilla precisa una corriente mínima para encenderse).

El frontal Petzl MIO XP usa un tipo nuevo de LED que emite luz prácticamente blanca y de más potencia. De hecho, mientras los frontales de LEDs normales llevan al menos tres LEDs, el MIO XP lleva sólo uno.

Esta linterna dispone de tres tres intensidades de luz: óptima, normal y de ahorro. El modo de ahorro es más que suficiente para la mayoría de las necesidades y con él las pilas recargables pueden durar hasta 120 horas. He comprobado con la práctica que las estimaciones de horas de luz que el fabricante indica en el folleto de instrucciones son muy exactas. Además, la linterna tiene un botón de emergencia que da una luz más intensa que el modo óptimo pero que sólo se mantiene durante 20 segundos (para evitar el calentamiento de los componentes). Por último, hay un modo intermitente, útil para llamar la atención y facilitar ser localizados en caso de necesidad.

La linterna tiene un indicador de carga de las pilas: un LED verde que cambia a naranja cuando la carga baja del 30% y a rojo cuando baja del 10%. Cada cambio de color se acompaña respectivamente con uno y dos parpadeos de la luz principal, para que no podamos decir que no nos hemos enterado.

La última característica destacable es el filtro difusor abatible. Sin él, la linterna emite un haz de luz hacia delante. Con el filtro colocado, la luz es dispersada y la visión a corta distancia es mucho más cómoda y agradable.

Como todas la linternas de LEDs, esta usa tres pilas, en este caso del formato AA. Hay modelos que usan el formato más pequeño AAA y las llevan en el cuerpo principal, sobre la frente. Las pilas AA son más grandes y pesadas (25 gramos cada una) y por ello en este modelo van en un portapilas hermético en la parte posterior de la cabeza. Yo elegí este modelo porque las pilas AA son algo más habituales que las AAA, y en caso de necesidad, mediante un sencillo adaptador artesanal, es posible utilizar pilas AAA en un aparato que usa AA.

El hecho de usar tres pilas en lugar de dos o cuatro tiene el inconveniente de que la mayoría de los recargadores están diseñados para recargar pilas por pares. Tendremos que usar un recargador que permita recargar tres pilas a la vez.

Otro motivo para elegir un modelo con las pilas atrás es que la mayoría de los que las llevan dentro del cuerpo principal no permite cambiar el ángulo del haz de luz, algo que es muy útil en general, y casi imprescindible cuando pedaleamos de noche, para no tener que levantar más o menos la cabeza para iluminar el camino. El cuerpo del Petzl MIO XP puede girarse verticalmente entre la posición horizontal y la que apunta prácticamente al suelo delante de nuestros pies.

Tras más de un año de usar este frontal varias horas al día, puedo dar testimonio de su calidad, de su robustez, de su fiabilidad... y de un punto débil que es el que me ha motivado a escribir esta página, para mostrar cómo puede arreglarse cuando falla.

Reparación del frontal Petzl MIO XP

El problema

Cuando la luz empezó a apagarse repentinamente, de forma cada vez más frecuente, fue fácil descubrir el motivo. Efectivamente, bastaba mover el cable que lleva la corriente desde el portapilas hasta el cuerpo principal, a la altura de este, para que la luz se apagara. Era evidente que el cable se había partido internamente cerca del punto donde entra en el cuerpo principal y dejaba de hacer contacto al moverse.

Para salir del paso forcé la posición del cable con pinzas de tender y otros remedios caseros, hasta que pudiera sustituirlo.

Las herramientas necesarias

Para hacer la reparación hace falta lo siguiente:

  • Un destornillador de tipo Torx y tamaño 7 (T-7). Los destornilladores Torx tienen la punta con forma de estrella de seis puntas.
  • Un destornillador plano pequeño.
  • Tijeras o cortacables.
  • Soldador y estaño.
  • Un poco de pasta térmica. Es una pasta blanca o gris que se usa para que hagan buen contacto entre sí componentes electrónicos que deben disipar el calor.
  • Un pedazo de cable eléctrico lo más parecido posible al original, es decir: con ambos cables interiores enfundados en una sola camisa, y con una parte enrollada en forma de muelle. Algunos cables de alimentación de pequeños electrodomésticos son así. Con algo de ingenio puede servir cualquier tipo de cable.
  • Alcohol isopropílico (isopropanol) y un paño. Este tipo de alcohol es recomendable para quitar los restos de pasta térmica antigua.
  • Un polímetro. No es imprescindible, pero puede ser útil en caso de duda con los cables. A falta de polímetro puedes hacerte un pequeño circuito con una pila, una bombillita y unos cables.

La reparación paso a paso

  1. Tuerca plástica de cierre

    El cuerpo principal está cerrado con cuatro tornillos Torx en su base que se quitan fácilmente. Mucho más difícil es lograr quitar las dos tuercas plásticas laterales que cierran el cuerpo alrededor de cada punto de articulación (en realidad no se trata de tuercas convencionales, sino de arandelas con pestañas, pero hacen la función de tuercas y las llamaremos así). Estas tuercas tienen unas pequeñas muescas exteriores con forma de gota para facilitar el giro en el sentido de cierre y dificultarlo en el de apertura. Hace falta paciencia e ir poco a poco, pero es posible abrirlas. Hay que ir alternando dos movimientos:

    • Apoyando el destornillador plano pequeño en una de las muescas (mejor cada vez en una muesca distinta), empujar un poco la tuerca en el sentido de giro de apertura.
    • Hacer un poco de palanca con el mismo destornillador entre el soporte del cuerpo de la linterna (cada vez en un punto diferente) y la tuerca como si quisiéramos hacer saltar esta.

    Alternando poco a poco estos dos movimientos, sin forzar, la tuerca empezará a moverse y al final terminará saliendo.

    Cuando quité las tuercas por primera vez no podía saber cuál era su forma por dentro y por tanto el sistema de cierre. La foto muestra una tuerca ya quitada y se aprecian muy bien las pestañas de enganche, lo que te ayudará a saber "a qué te enfrentas" y a tener paciencia.

  2. frontal abierto

    Una vez quitadas las dos tuercas, podremos abrir la carcasa. Esto es lo que nos encontramos: Un pequeño circuito electrónico bajo la pieza de goma amarilla que protege los pulsadores, y un componente que sale del mismo y, cubierto de pasta térmica, se apoya en un disipador.

  3. vista superior del frontal abierto

    Es fácil darse cuenta del punto débil del cable de alimentación: desde la conexión con el circuito hasta su salida de la carcasa está doblado de forma muy forzada. Con el movimiento debido al uso, en algún punto de ese tramo los hilos de cobre del cable se han partido.

  4. interior del frontal con el disipador aparte

    Quitar el disipador es fácil, aunque supuestamente los cuatro pinchos que hay en los correspondientes agujeros tienen por objeto dificultarlo, agarrándose en los soportes de plástico en que la pieza está insertada. Tan sólo hay que tener cuidado de hacerlo con suavidad para no romper los soportes.

    Bajo el disipador nos espera más pasta térmica y la pieza principal que sostiene el LED.

  5. LED del frontal

    Sacar de la carcasa el resto de las "tripas" es tan fácil como tirar de ellas. Esto que en la fotografía parece un ojo que se le hubiera perdido a C3PO, el de La guerra de las galaxias, es el LED: está montado en un soporte perpendicular a la placa del circuito. Hay que tratarlo con delicadeza.

  6. pulsadores

    Los pulsadores están montados en una estructura de plástico protegida por una pieza a prueba de agua, de goma amarilla. Si no el agua, sí había podido entrar, para mi asombro, una pequeña arañita que se había quedado atrapada y al final momificada (¿de aburrimiento?) junto al agujero del LED indicador del estado de las pilas.

  7. circuito y cable de corriente

    Mi intención inicial era cortar el extremo del cable que entra doblado en el cuerpo principal, donde debía de estar la rotura. Sin embargo las camisas interiores estaban quebradizas y al menor movimiento dejaban a la vista el cobre. Corté y corté esperando que ese defecto sólo afectara al extremo, pero no era así. En la foto se aprecia claramente el problema en el cable rojo de la izquierda. Había que sustituir todo el cable.

    Es mejor empezar por la parte más delicada, el cuerpo principal. Hay que desoldar los dos cables de corriente del circuito y soldar en su lugar los nuevos, no sin antes meter el cable nuevo por dos sitios: por el pasador que está sujeto a la banda elástica y por la tuerca de plástico correspondiente.

    Recuerda el procedimiento básico para soldar cables: el extremo pelado y enrollado debe ser lo más pequeño posible para que quede cubierto por la soldadura, y debe estar estañado previamente; la zona de contacto en el circuito debe estar limpia de la anterior soldadura pero estañada también; por último, basta sujetar el cable al punto de contacto con la placa y aplicar el soldador para que el estaño de ambos se funda y se una, y mantener la unión un instante hasta que la soldadura se enfríe por sí sola.

    Por supuesto, no equivoques la polaridad. Es más seguro usar dos cables de diferente color, como los originales; si no, necesitarás poner mucha atención y la ayuda del polímetro para saber cuál es cuál cuando los unas al portapilas.

  8. piezas del portapilas

    El portapilas es fácil de desmontar. Tiene dos piezas de plástico negro en los laterales, en las que se sujetan las láminas de contacto. Aunque la disposición de las piezas es clara, puedes hacerte un esquema para no perderte al montarlas de nuevo. Las dos piezas de contacto pequeñas son las que conectan con los cables de corriente. Están soldadas y necesitarás el soldador para separarlas y dejar limpias las uniones, pero para sujetar los cables nuevos bastará con incrustarlos en las muescas que llevan para ello, sin necesidad de soldador: las muescas rasgan la camisa del cable para que el cobre haga contacto con la pieza.

    No olvides, antes de sujetar los dos cables a los contactos, pasar el cable principal por el agujero de la tapa del portapilas y darle la medida deseada.

  9. cable de corriente

    Como no tenía un cable similar al original, usé un cable convencional que enrollé en forma de muelle en la zona correspondiente, entre el portapilas y el pasador de la cinta elástica. Lo sujeté con un alambre. Con el tiempo el cable adquirirá la forma, aunque es mejor no soltar el alambre si no es necesario.

  10. pasta térmica

    Antes de colocar el disipador, debemos aplicar una capa de pasta térmica sobre el soporte del LED, que hará contacto con la parte inferior del disipador.

    Es recomendable quitar primero los restos de la pasta antigua usando alcohol isopropílico (isopropanol).

  11. pasta térmica

    Tras colocar el disipador en su sitio, debemos aplicar pasta térmica alrededor del componente que se apoya sobre el disipador, como muestra la fotografía; también en la zona de contacto entre ambos.

Comprueba el funcionamiento antes de cerrar el cuerpo principal, sobre todo antes de volver a poner las famosas tuercas.