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2009-07-12: De Lorenzana a Chozas de Arriba

Contenido:

Quinta jornada de viaje (domingo, 12 de julio de 2009): de Lorenzana (León) a Chozas de Arriba (León).


Huida de León

Salí de Lorenzana muy tarde, hacia las diecisiete, sin haber decidido por dónde continuar viaje los próximos días, pero con la esperanza de lograr alejarme lo suficiente de León para encontrar un lugar tranquilo donde pasar la primera noche.

Para poner las cosas un poquito más emocionantes, a los pocos metros bajé a sacar una cosa de la tercera alforja y se rompió el viejo cordón que la cerraba... La pequeña tontería me entretuvo veinte minutos, hasta que logré sustituir el cordón por otro usando un alambre como aguja. Así es la bicicleta: Pequeñas emociones imprevistas a cada pedalada, con las que los planes se van construyendo solos. Cada pequeño contratiempo es como un aleteo de mariposa que empuja la bicicleta hacia uno u otro camino en cada cruce. Por eso nunca merece la pena lamentarse ante los imprevistos, porque ellos dan forma al viaje; y mucho menos ante las «pérdidas de tiempo», pues no es posible perder el tiempo, de igual manera que no es posible almacenarlo.

Para llegar a León opté por la carretera que pasaba por Carvajal, muchísimo más tranquila que la C-623 que tanto me había hecho sufrir dos días antes. Fue un acierto. Incluso había algunos tramos que atravesaban zonas residenciales entre bloques de pisos y tenían ciclovía.

Lo que no tenía tan claro era cómo evitar la ciudad de León. La idea de atravesarla otra vez andando no me atraía, menos aún por la hora que era. No quería arriesgarme a que la noche me encontrara en la zona de influencia de la capital.

Entonces se me ocurrió una manera de no atravesar León, dando un rodeo: Iría hacia el oeste, a San Andrés de Rabanedo y a Ferral de Bernesga; de ahí al suroeste, a Montejos del Camino. Después, sólo dos kilómetros por la carretera nacional N-120 hasta San Miguel del Camino y por fin podría escapar de la influencia de la ciudad, rumbo al sureste. La idea resultó bien, aunque hubo algunos tramos difíciles.

Encontrar cómo llegar a San Andrés de Rabanedo evitando en todo lo posible las vías más concurridas fue difícil, a pesar de que pregunté varias veces y usé el GPS alguna vez. Al final tuve que salir a la C-623 para despedalear parte del camino y pasar por Villabalter.

También la salida de San Andrés de Rabanedo hasta encontrar la carretera a Ferral de Bernesga fue laboriosa, porque me indicaron unos caminos que no estaban nada claros. Me perdí un poco pero nada grave. La chica robot del GPS me decía: en la siguiente rotonda dé la vuelta y regrese por donde ha venido. Y yo le respondía telepáticamente: no hay ninguna rotonda, mi amor, estoy en un camino de cabras; y además no me da la gana de dar la vuelta. Al final tuve suerte y encontré varias personas a quienes preguntar.

El cruce de la N-120 a la altura de San Miguel del Camino también fue un contratiempo. Tras haber pedaleado un par de kilómetros por la estruendosa carretera nacional tuve que esperar y esperar y esperar y esperar hasta poder cruzarla, sin dejar de mirar a uno y otro lado en busca de un huequecito; había tanto coche, en ambos sentidos de la circulación, que aquello parecía una procesión, pero a toda velocidad: iban todos lanzados.

Cuando por fin logré cruzar la N-120 sólo quería dejar atrás cuanto antes aquel infierno para encontrar un sitio donde dormir en que no se oyera el ruido de ningún vehículo de motor. Enseguida empezaron a difuminarse a mi espalda la influencia de la capital y la agresividad de la carretera nacional; el paisaje empezó a abrirse y a tranquilizarse con cada pedalada hacia el sur.

Chozas de arriba

Chozas de arriba

Llegar a Chozas de Arriba fue un alivio tras un día de viaje corto pero muy agitado. El pueblo parecía lo suficientemente pequeño y tranquilo como para pasar la noche, y lo suficientemente grande como para tener varios lugares donde descansar. Entre ellos la plaza, con algunos bancos, la parada del autobús y una fuente. Pero la iglesia ofrecía, como suele ocurrir, el rincón más tranquilo y agradable.

Llegué a tiempo de subir al campanario y tomar unas fotos antes de que anocheciera; y también de aupar al asiento de la bici a una niñita que correteaba por allí con sus papás y nada más verme llegar se preguntó sonriente, en voz muy alta, dónde estaban los pedales de mi bicicleta.

Iglesia

La iglesia era un edificio grande, flanqueado por un jardín hacia el lado del pueblo y un patio en el lado opuesto, donde estaba la puerta de entrada... cerrada.

El campanario, abierto, con una plataforma techada a modo de balcón, típico de la zona, estaba coronado por un nido de cigüeñas.

Iglesia

Esa noche no hubo techo; ni siquiera hubo sorteo para elegir banco. El rincón más protegido para dormir estaba junto a la puerta, ante la bonita vista de los nidos que las cigüeñas habían construido sobre los postes de lo que parecía un tendido de línea teléfonica. Era un vista linda y serena. ¿Cómo pueden construir un nido tan grande sobre un poste? ¿Cómo colocan y pegan las primeras ramitas? Me gustaría saberlo.

Nidos

Al poco rato todo quedó totalmente oscuro más allá de donde las dos farolas del patio alcanzaban. A cada ratito podía oír a alguna cigüeña castañetear con el pico; era muy relajante. Una enome luna dorada, que hacía poco había dejado de ser llena, subió muy deprisa desde el horizonte. Siempre me sorprende lo rápido que sale la luna y sube y sube; casi se puede apreciar el movimiento. Estrellas era lo que no había esa noche en el cielo. ¿Habría pasado algo? Como llevaba varios días feliz sin escuchar la radio, igual había habido una guerra interestelar de la que yo por suerte no me había enterado y se habían fundido unas cuantas docenas de millardos de estrellas.

Chozas de Arriba hubiera merecido quedarse un día entero para conocer los alrededores. Un panel en la plaza, cerca de la parada de autobús, describía el entorno de las lagunas artificiales que hay a sólo un kilómetro del pueblo, la fauna típica de la zona y varias rutas para hacer a pie o en bicicleta. Será en un futuro viaje.

Mediciones de la jornada

Mediciones del ciclocomputador tomadas en la jornada
Lugar Hora Distancia Tiempo Media Máxima
Salida de Lorenzana 16:53 0'00 0:00 0'00 0'00
Rotonda hacia San Andrés de Rabanedo 18:01 8'43 0:32 16'10 28'80
San Andrés de Rabanedo 18:57 13'20 0:56 14'98 28'80
Ferral de Bernesga 19:35 17'11 1:17 13'99 28'80
Montejos del Camino 20:06 21'72 1:41 13'47 28'80
Valverde de la Virgen 20:18 24'11 1:50 13'74 28'80
San Miguel del Camino 20:28 25'27 1:58 13'52 28'80
Chozas de Arriba 21:14 31'04 2:21 13'08 30'40